Sunday, December 18, 2005

Postura antisoplones del hip hop perjudica a la policía de EEUU











Cuando la rapera Lil' Kim fue sentenciada a un año en prisión por falso testimonio ante un jurado por un tiroteo en Manhattan, fue felicitada por los medios especializados en hip hop por no haber delatado a nadie.

Incluso cuando la parte querellante la confrontó con las cintas de las cámaras de seguridad que la mostraban parada junto a uno de los que disparaba, ella mintió acerca de quién estaba involucrado.

Los medios ayudaron a que la rapera entrara en el puesto número 6 del "chart Billboard" con su último disco "The Naked Truth", editado poco después de su encarcelamiento.

Los críticos dicen que este tabú a "denunciar" o informar es ahora parte de la mística del hip hop y hace que cada vez sea más difícil para policía resolver crímenes violentos en barrios de ciudades del interior.

Muchos artistas exitosos de hip hop glorifican el crimen y la violencia en su música.
Los llamados a "no delatar" han ayudado a vender discos y revistas, mientras que se tilda de traidores a quienes cooperan con la ley.
El mensaje es que la venta de drogas y los tiroteos son algo normal y que es más noble ir a la cárcel que hablar con la policía.
La consigna "no delatar" ha empezado a aparecer en camisetas en toda Norteamérica consternando a los grupos anti violencia como "Hombres unidos por una mejor Filadelfia", que alienta a los testigos de crímenes a cooperar con la policía.
"Tu vida está en juego" dijo Bilal Qayyum, codirector del grupo, acerca de los riesgos de no cooperar con la policía para resolver crímenes.
"Si no haces algo al respecto, mañana puede tocarte a ti o a tu familia".

Sin embargo, la presión cultural para no hablar con la policía es efectiva, dice el juez John Glynn de la corte de la ciudad de Baltimore, agregando que dos tercios de los testigos de crímenes violentos se retractan o se niegan a declarar en la corte.

Baltimore está lleno de ejemplos de lo que le pasa a algunas personas cuando tratan de testificar sobre crímenes de los que han sido testigos: Edwin Boyd de 16 años fue asesinado de 13 balazos después de haber informado sobre un asesinato en 2003 y de convertirse en un testigo de la parte querellante. El crecimiento de la cultura hip hop ha acentuado el fenómeno al transformar a los matones de la calle en modelos a seguir, dicen los críticos.

El rapero 50 Cent, conocido por su álbum "Hazte rico o muere en el intento" y quien hace alarde de sus numerosas heridas de bala y de su pasado vinculado a la venta de drogas dijo a Reuters: "Un soplón sería lo peor que podrías ser en el barrio. Si delatas a alguien, no te querrán cerca".
El crecimiento de la cultura de "no delatar" aparece a medida que los crímenes violentos entre jóvenes en Estados Unidos aumentan.

Los datos del FBI muestran una caída de 2,4 por ciento en los índices de asesinatos en 2004 comparado con 2003, pero el número de menores de edad arrestados por asesinatos subió más del 21 por ciento en el mismo período.

Saturday, December 17, 2005

La cara oculta del Hip Hop




El hip hop, más allá de lo estrictamente musical y visual, está marcado (aunque quede claro desde el principio que esto no es algo que haya que generalizar a toda la escena ni mucho menos), por una leyenda negra en sus sectores más radicales, la de la violencia entre bandas rivales o más exactamente, entre las costas Este y Oeste de los Estados Unidos...

Hemos sido testigos de los asesinatos de 2Pac y Notorious B.I.G ( supuestamente, como venganza por la muerte del primero ).

También hay teorías que apuntan a que 2Pac fue asesinado en realidad por Suge Knight, capo de Death Row -sello en donde grababa el artista, conectado según parece a la Black Mafia- ante la pérdida de ingresos que supondría el que 2Pac lo abandonara, cosa que llevaba en mente) y, más recientemente, a la vez que menos comprensible por ser alguien al margen del mundo del gangsta rap, es la muerte de Jam Master Jay.

Jay, componente de los emblemáticos Run DMC fue abatido mientras se encontraba en su estudio de grabación en Queens.

Por otra parte, Puff Daddy estuvo implicado en un tiroteo en Nueva York, Jay-Z fue acusado de apuñalar a un ejecutivo discográfico y Slick Rick, quien prometía mucho en sus comienzos, se dejó llevar por el camino del crimen. Estos y muchos ejemplos más sugieren una primera idea acerca de que la violencia es inherente a parte del mundo del hip hop, aunque hay que aclarar que sólo en sus sectores más radicales.

También es cierto que el gangsta rap, al fin y al cabo, es un producto que se vende extraordinariamente bien y que el problema puede estar en la potenciación de esta imagen y actitud, y no en el género global propiamente dicho.

Hay que decir, en cambio, que en contraposición a los ejemplos de actitudes violentas, hay un sinfín de ellos que demuestran que no todo es muerte, machismo y gangsters en el mundo del rap, aunque haya que aceptar que gran parte del hip hop es provocación verbal.

A parte de todo esto, si nos damos cuenta toda esta polémica está desarrollándose en EEUU, toda una vergüenza en el país donde nació esta cultura.

McDonalds estudia vestir a sus empleados con marcas de ropa Hip-Hop










Parece ser que McDonald’s está apostando fuerte en su intento de vender todavía más hamburguesas y comida rápida y para eso parece que pretende apoyarse en el tirón de la cultura hip hop.

Y es que la dirección de McDonald's está manteniendo conversaciones con Sean John, Rocawear y Fubu para que les diseñen los uniformes de trabajo a los empleados.
Aunque también se están estudiando las posibilidades con otros diseñadores como American Apparel, American Eagle Outfitters o Tommy Hilfiger...

Cabe recordar que hace unos meses McDonald's realizó una campaña similar para que los rappers incluyeran la palabra “Big Mac” en sus rimas.
Durante la campaña, el artista que dijera "Big Mac" en una canción y esta se escuchara por la radio la compañia le pagaría al artista un aporte monetario.

La Revuelta Francesa estaba escrita en forma de RAP








Si el ministro Sarkozy hubiera escuchado rap seguramente lo que ha sucedido en Francia no habría pasado. Estaba todo escrito ahí".

Es la escueta opinión de Sako, conocido rapero del país vecino, líder del grupo Les Chiens de Paille (Los Perros de Paja).

Dos jóvenes franceses muertos electrocutados al huir de la policía en el barrio de Cliché sous Bois, más de 8.000 coches quemados en los últimos 30 días (y 30.000 en los 10 meses anteriores), colegios y edificios públicos ardiendo, un ejército de policía en el cordón suburbial de París, miles de barrios en llamas...

Una violencia que plantea la pregunta más repetida estos días:

¿Qué está pasando en Francia y por qué?

Y casi todas las respuestas están escritas en forma de rap:

"¿Cuánto tiempo más va a durar esto? Hace ya muchos años que todo hubiera debido explotar. /
La guerra de los mundos la habéis querido, aquí la tenéis. /
¿Qué esperamos para incendiarlo todo? /
¿Dónde están nuestros modelos? De toda una juventud quemasteis las alas /
sin sueños, se agota la savia de la esperanza".

Fue el rap que escribió el francés Joey Starr en 1995.

Y dos años después otro, La Rumeur, cantaba:

"Desarraigado, un carné de conducir hacia las fronteras, aquí un DNI francés caducado /
mi gran nariz, el pelo crespo y seco anulan su validez. /
Un estatuto de paria aquí, de intruso en mi país, /
una cultura disuelta y corrupta del todo".

Los ejemplos se cuentan por cientos.

Son las letras que hace años anunciaban el presente. Son los problemas de muchos jóvenes que se sienten olvidados, frustrados, abandonados por un sistema que no da soluciones. Su forma de decirlo: el rap

. Importado desde los barrios de Brooklyn y Harlem, Nueva York, en los años ochenta, se convirtió en una forma libre de expresión verbal rimada de los barrios deprimidos. Una manera de hacerse oír.

Años y años escribiendo canciones de denuncia en los bancos de parques y en las canchas de baloncesto.

Canciones que hoy se han convertido en profecía. Años y años graffiteando muros y trenes para hacerse ver.

Hoy, los aerosoles de colores han sido sustituidos por cócteles molotov que incendian barrios enteros, y el soporte publicitario ya no es un muro, sino la propia televisión estatal.

"Es triste, no es el camino, pero la desesperación del ser humano a veces acaba en violencia", comenta Sako.

Pero el hip-hop es un fenómeno global, una muestra de la cultura y las formas de vida urbanas que se ha adoptado en distintos países con características similares.

Un tipo de música cargado de mensajes, una estética, una actitud ante la vida que ha calado entre los jóvenes.

España no es una excepción desde que, a mediados de los ochenta, películas norteamericanas como Break dance y Beat street llegaron a nuestro país y sedujeron a chavales como Frank-T (32 años), miembro de El Club de los Poetas Violentos (uno de los primeros grupos de hip-hop español) y que actualmente continúa su carrera en solitario:

"Yo vivía en Torrejón, donde había una base militar norteamericana que nos puso en contacto con los hijos de los militares y sus músicas. Nos juntábamos jóvenes del barrio y escribíamos rap para decir lo que nos preocupaba. Pero lo que está ocurriendo en Francia es difícil que pase aquí porque la situación de nuestros barrios no es, de momento, tan extrema".

El aficionado español:

La mayor parte de los jóvenes españoles entre 14 y 18 años escucha hip-hop.

Los discos editados se cuentan por decenas cada año, y sus ventas, por miles.

Los conciertos se llenan y los festivales especializados se propagan por toda la Península: Zaragoza, Sevilla, Madrid, Barcelona, Las Palmas... Incluso en la Universidad Complutense de Madrid se imparte un curso de doctorado sobre hip-hop que dirige el profesor Francisco Reyes:

"El aficionado tipo del rap español es un adolescente de entre 13 y 17 años.
Esto es así nos guste o no, y aunque el espectro es más amplio, el grueso del seguidor del rap se sitúa en esa franja. Es un dato a tener en cuenta".

Sicario (29 años, vividos en parte en el barrio malagueño de Carranque) pertenece al grupo de hip-hop Hablando en Plata.

Desde los 14 años ha pintado graffitis hasta en Nueva York y escribe rap desde los 16:

"Primero era reivindicativo y ahora más metafórico".

En su opinión, el hip-hop "es una cultura que ha arropado siempre a los marginados.

Es una forma de decir: 'aquí estamos nosotros', porque el artista graffitero nunca va solo. Esto es una hermandad".

El vandalismo de los jóvenes en los suburbios franceses ha convertido al hip-hop en la banda sonora de la revuelta.

Pero raperos y graffiteros disienten de una interpretación culpabilizadora de lo que consideran su cultura:

"No es el hip-hop el culpable, sino el abandono de toda una parte de la sociedad por un Estado, denunciado por mí y por otros en forma de rap hace mucho tiempo", dice Sako.

Y basta oír las canciones para ver que hay una realidad, en Francia y aquí, cuyo pulso tiene ritmo de rap.

Ya lo dice la canción del grupo español 7 Notas 7 Colores:
"El rap es esto, la calle en directo".

Friday, December 16, 2005

Inauguracion

Saludos, estas leyendo el blog de RAP COMO FORMA DE VIDA; una frase que da de pensar. El movimiento de Hip-Hop influencia a la sociedad, influye en TU forma de vivir. Hip-Hop Idealism is Life-Style..